“SE CONSTRUYERON TANTAS FALSEDADES, QUE HOY HAY QUE REPETIR OBVIEDADES”

Economia por Alfredo Zaiat: para que todos entendamos de que se trata ...

Las manifestaciones masivas en Plaza de Mayo son experiencias que guardan en sí mismas sensaciones que  difícilmente puedan ser explicadas sin bordear la divagación. Cientos de miles de gritos que se aglutinan en el epicentro metropolitano del país, y que gracias a los avances tecnológicos  hoy multiplican los escalofríos de saberse partícipe mediante las tomas fotográficas aéreas. Por mucho que se perciba una numerosa concurrencia durante el recorrido particular de cada uno, la corroboración a través de esas imágenes capturadas por drones nunca provoca menos que perplejidad.  Y en la marcha del 1 de octubre, en la que aún pedíamos la aparición con vida de Santiago Maldonado, además de aportar cuerpo(s) y alma para ganar la calle, Revista Patria obtuvo la victoria adicional de encontrarse con el periodista, economista y compañero Alfredo Zaiat. Y ese encuentro propició la realización de esta entrevista semanas más tarde.

“Es uno de los pocos tipos al que escucho hablar de economía y le entiendo lo que dice”, me comentaba hace unos meses un amigo sobre nuestro entrevistado en una sobremesa dominical. Esa recepción conceptual sobre Zaiat está lejos de ser accidental, porque se trata de un profesional que hace muchos años pugna por quebrar  el oscurantismo neoliberal que envuelve a la ciencia económica. Lo hace desde sus columnas en Página 12, desde la radio con su programa sabatino “Cheque en blanco”  (Sábados de 9hs en la Mega, FM 98.3) y, fundamentalmente, en los libros que lleva editados, que son el vestigio eternizado de su lucha contra la lógica unidireccional que los economistas conservadores han vertido sobre el rumbo económico, sobre todo en la afiebrada década de los 90.

“Ocultar en un lenguaje encriptado la comprensión de los fenómenos económicos, o peor aún, considerar que existen expertos con títulos de Licenciado en Economía, y si son otorgados por universidades extranjeras, de Estados Unidos, mejor, que dicen que saben lo que va a pasar pronosticando la evolución de variables macroeconómicas, es el método más eficaz para lograr que aceptemos sumisa o resignadamente que los intereses del poder económico se encuentran por encima del interés general.”, reza un párrafo del primer capítulo de su libro “Economía a contramano: cómo entender la economía política” (2012). Un botón más que elocuente para oficiar como muestra de su batalla intelectual. Hacia él fuimos, fundamentalmente a aprovechar sus vastos conocimientos en materia económica, pero también para pormenorizar su visión del escenario en el que se comunica actualmente en Argentina.

  • Aparte de tu trabajo en los medios, ¿estás trabajando en algún libro nuevo?
  • Hay proyectos para sacar algún libro, pero para más adelante. Hoy con los diferentes laburos que tengo, que estamos con la decimosexta temporada de “Cheque en blanco” por la Mega, con el diario (Página 12) y con la columna en lo de Víctor Hugo, no tengo tanto tiempo libre. Y un libro es algo que requiere tiempo, paciencia, concentración, y sobre todo una realidad que te de un poquito de respiro.
  • En tus libros hablás mucho de ir contra la mirada ortodoxa de la economía. ¿Existe hoy nuevamente un discurso ortodoxo hegemónico?
  • El discurso ortodoxo también era hegemónico antes, en la década pasada. Lo que  existía entonces y  que no existen hoy, eran voces que lo interpelaran. Tanto en la coyuntura, como en lo teórico. Y hoy lo que hay es la misma impunidad que tenía ese poder hegemónico ortodoxo en los 90. Digo impunidad, porque han desplazado cualquier observación crítica en el espacio público, ni que hablar en el Estado. Hay una persecución a quienes piensan diferente en las áreas económicas, que son las que yo conozco, y se extienden a todas las otras áreas del Estado y en los grandes medios de comunicación. Claramente hay una consolidación de esa hegemonía ortodoxa que excluye al pensamiento crítico.
  • ¿Las reiteradas apariciones en horarios centrales de la televisión de economistas ligados a la ortodoxia como José Luis Espert, Javier Milei o Martín Tetaz responde a esa consolidación?
  • No, esos son figuras menores. Me parecen mas relevantes los que desembarcaron en el Banco Central con la autoridad que le brinda precisamente la impunidad del poder económico, y que están generando unos desastres económicos a futuro mayúsculos. Los otros son personajes de la televisión, o de ciertos sectores ultramontanos del empresariado y de los medios. Han regresado quienes han fracasado en la economía. Fracasado en términos de bienestar general, no? Porque no fracasaron en términos individuales, por el patrimonio que han podido acumular, ni como defensores de intereses particulares de grupos económicos. Pero en lo que es la gestión de la macroeconomía han demostrado fracasos muy importantes. Entre ellos se encuentran sectores que estuvieron vinculados al radicalismo en el 89, al menemismo en la década del 90 y a la primera alianza con De La Rúa.  Lo que te estoy diciendo lo dice el “padre” de todos ellos, Domingo Felipe Cavallo, que dijo que hoy están haciendo lo mismo que hacía él, y que muchos de los que están ahora, trabajaron con él. Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, es uno de ellos.
  • ¿O sea que esa imagen de Cavallo entrando al Banco Central y sentado en el escritorio con Sturzenegger es algo que excede lo simbólico? ¿Cavallo tiene injerencia en el rumbo económico que se decide hoy?
  • Él dice que envía todos los meses un informe a Sturzenegger y el directorio, y según lo que él mismo dice, tiene entendido que lo leen. Y la verdad es que si le hacen caso o no, es irrelevante porque están haciendo lo mismo. Porque piensan igual. Y no lo hacen como una equivocación. Lo hacen, primero, en función de su dogmatismo ideológico. Y segundo, que ese dogmatismo ideológico es funcional a los intereses de la banca local y la banca internacional.
EL ex ministro de Economia Domingo Cavallo, dialogando con el actual titular del BCRA, Federico Sturzenegger.
  • A vos por ser un especialista no te sucede, pero en lo que es la percepción del público en general, los ciclos económicos son imposibles de separar de los medios de comunicación. Hace 1 año daba la sensación que nadie dudaba que Argentina estaba en un ciclo recesivo, y de un tiempo a esta parte, se habla de un crecimiento. ¿Argentina se encuentra en recesión todavía?
  • Técnicamente, no se puede decir que estamos en recesión. Porque ha habido un rebote estadístico respecto a la recesión autoinducida durante el 2016 por parte del gobierno. Pero cuando lo comparás con el 2015, gran parte de las variables vinculadas a la actividad económica, siguen estando por debajo los datos de hoy.  Lo que pasa es que más allá de los números fríos que arrojan las estadísticas, lo cierto es que lo que ha transcurrido en el 2016 y transcurre en 2017, es que el objetivo de la política económica del gobierno de Mauricio Macri es consolidar una pauta regresiva de la distribución de los ingresos. Así lo han demostrado las medidas que tomó al principio de su gestión y las que toma ahora, que ya estamos prácticamente en la mitad de su mandato. Porque es un gobierno de y para el poder económico, de y para las elites, y las medidas que toma son en función de dar respuesta a esos sectores. Eliminación de retenciones,  la apertura económica fundamentalmente vinculada a bienes de consumo final, el tarifazo, la desregulación financiera y la devaluación cambiaria, el techo a las paritarias por debajo de la pauta de inflación, el avance sobre los derechos de los trabajadores con la modificación de la ley de ART, la extorsión y las amenazas a dirigentes sindicales para disciplinarlos en función de lograr convenios colectivos a la baja. Y lo que se han presentado como errores, en realidad han sido resistencias sociales a esas medidas pero que no han cambiado su dirección, como por ejemplo la idea de hacer una reforma provisional para deteriorar los ingresos de los jubilados.
  • Aprovecho que mencionaste el tarifazo, que es un término al que los medios afines al gobierno le han insertado un carácter inevitable en el sentido común. ¿Era evitable el tarifazo?
  • Obvio que era evitable. Alrededor de las tarifas se han creado mitos para legitimar política y socialmente un tarifazo profundamente regresivo, que ha generado y sigue generando una transferencia de ingresos brutal a favor de los conglomerados energéticos. Ganancias exorbitantes para estas compañías a costa del bolsillo de gran parte de la población, del pequeño y mediano comerciante industrial. No había crisis energética cuando planteaban que había crisis energética. Sí había restricciones, precisamente porque había un ciclo de crecimiento y sostenimiento de consumo doméstico. Existía un proceso de inversión mayor al que existe ahora. No había derroche de la energía, hay estudios sobre eso. Yo publiqué hace dos semanas un trabajo muy interesante que salió en “Realidad Económica”, que muestra en un período muy extenso de 16 años  respecto a la evolución del consumo y de 19 años respecto a la evolución del clima, que el consumo de gas está íntimamente vinculado con la temperatura. Eso es una obviedad, pero dado que se construyeron tantos mitos y tantas falsedades, hoy hay que repetir obviedades. Y que el consumo de gas a lo largo de 16 años no aumentó ni siquiera un 6%. Lo que pasa es que construyeron esa banderita para tratar de convencernos a todos de que se estaba derrochando, que los ricos calefaccionaban las piletas en invierno porque el gas era muy barato y entonces se aumentaron muy fuerte las tarifas para desincentivar ese consumo. Cosa que es falsa.
  • Es el mismo estudio que señala que naturalmente, el año que hubo mayor consumo de gas fue en el año 2007, cuando nevó en Buenos Aires.
  • Exactamente.
  • ¿De que se trata el blanqueo, tan elogiado por los economistas ortodoxos?
  • Es dinero que fue evadido de la economía argentina, fruto de la evasión. En algunos casos puede ser por corrupción o hechos ilícitos, que estaba fuera del alcance del organismo de recaudación. Es básicamente, dinero que no estaba registrado, y pasó a estar registrado. Hubo uno en el 2008 y otro en el 2012, que se extendió casi por 3 años. Y bueno, en este blanquearon familiares, socios, amigos, testaferros y compañeros del presidente.

  • Muchas, o casi todas, las medidas que se toman en este gobierno, siempre se encuentran justificadas oficialmente por la famosa herencia del kirchnerismo. ¿Qué fueron los 12 años de kirchnerismo en materia económica y social?
  • Yo creo que el ciclo político del kirchnerismo, donde puso el eje fue en la recuperación de la soberanía nacional en materia económica, dentro de los estrechos márgenes que brinda la actual globalización. Apuntó a tratar de mejorar el mercado interno, la industria local. Pero también se quedó con asignaturas pendientes, de modificar la estructura productiva en Argentina, de avanzar en una reforma tributaria más progresiva y de avanzar sobre el sistema financiero. Pero estaba en una tendencia que apuntaba a mejorar la distribución de la riqueza.
  • En “Economía a contramano” te referís a que la visión neoclásica de la economía esta muy vertida también sobre la carrera de Economía. ¿Qué consejos le darías a un estudiante de Economía en la actualidad?
  • Que no se queden con la currícula que ofrece la universidad, que amplíen las lecturas y profundicen en las materias que le resulten importantes, ampliando precisamente la bibliografía que ofrece gran parte de las universidades, que están dominadas por las corrientes ortodoxas o heterodoxas conservadoras. Entonces hay que alimentar el pensamiento crítico con lecturas alternativas.
  • ¿Cómo se combate ese discurso hegemónico desde los medios?
  •  Es un gran desafío. Cada vez es más difícil porque en los medios tradicionales se ha acotado mucho la presencia de voces discordantes al discurso dominante. Pero por suerte, hay plataformas que se construyen y se despliegan en las redes, en internet, que permite por lo menos tener aire fresco ante una realidad mediática tradicional agobiante. Lo que hacen ustedes es una vía. Entonces, a medida que el poder concentrado avanza sobre los medios tradicionales y también sobre las redes, yo creo que hay que apostar a los proyectos autogestivos, los proyectos cooperativos, los proyectos individuales que se puedan dar dentro de internet utilizando todo tipo de plataformas, sin excluir ninguna. Pueden ser desde las más juveniles hasta las mas tradicionales como Facebook. Todas hay que utilizarlas.
  • Hoy te toca trabajar con una gran eminencia en esa resistencia al discurso dominante. ¿Qué te genera trabajar con él?
  • Me encanta, me encanta. Por suerte, trabajé siempre con grandes referentes. En la gráfica con Horacio Verbitsky, en la radio con Lalo Mir, y me faltaba trabajar en la tele con un grande como Víctor Hugo. Así que ya tengo el cartón completo.
  • Nosotros, en Revista Patria, creemos en que hay que aportar desde nuestro lugar a la construcción de una sociedad más justa. ¿Cuál es la forma de “hacer Patria” de Alfredo Zaiat?
  • En línea con esa definición que comparto plenamente, creo que mi forma es la de ser un comunicador social comprometido con el bienestar general y fundamentalmente, con los sectores postergado

Por Adrian Rolon.

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